Bitcoin vs. monedas tradicionales: Las diferencias clave
Resumen mediante IA
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La historia del comercio comenzó con sistemas de intercambio en los cuales la gente intercambiaba bienes de forma directa. Un agricultor intercambiaría granos de cereal por herramientas y un pastor podría intercambiar animales por artículos de cerámica. Aunque simple, el trueque resultaba ineficiente. Exigía la “doble coincidencia de deseos”. Ambas partes tenían que necesitar lo que la otra ofrecía y no había una forma fácil de medir el valor entre artículos diferentes.
Para resolver esto, las sociedades recurrieron a materias primas a modo de dinero. Se trata de artículos que eran ampliamente reconocidos como valiosos. La sal, el grano y, finalmente, el oro y la plata se convirtieron en los primeros estándares porque eran escasos, divisibles y duraderos. En torno al año 600 a. C., el reino de Lidia (en la actual Turquía) emitió las primeras monedas de metal, surgiendo una unidad de intercambio coherente y fiable.
A medida que el comercio se expandía, transportar grandes cantidades de monedas de metal empezó a resultar poco práctico. En el siglo VII d. C., China había introducido los primeros billetes, que estaban respaldados por promesas gubernamentales en lugar de por el valor intrínseco del metal. Este cambio fue muy significativo: el dinero se volvió menos valioso en términos físicos y más importante en términos de confianza compartida que otros aceptarían en el comercio. Con el tiempo, el papel moneda se expandió por Europa y el resto del mundo, conformando el origen de los sistemas monetarios actuales.
El auge de las monedas fíat respaldadas por gobiernos
En el siglo XX, la mayoría de las naciones habían abandonado el estándar de los metales preciosos, como el oro, y adoptado monedas fíat, como el dólar estadounidense, el euro y el yen. El valor del dinero fíat no procede de activos físicos, sino de la autoridad gubernamental y de la confianza pública. Los ciudadanos lo aceptan porque los gobiernos lo declaran oferta legal y requieren su uso para el pago de impuestos y deudas.